(Tal
como fue aprobada por los participantes en la II Conferencia de
Ministros y Responsables Políticos de la Regiones de la Unión Europea en
materia de Medio Ambiente, celebrada en Valencia el 21 de noviembre de
1995).
1. El Papel de la Regiones en la Política de Medio Ambiente.
1.1. Nosotras, las regiones de la Unión Europea, declaramos que,
teniendo en cuenta nuestra responsabilidad común en la protección del
medio ambiente para su disfrute por la generaciones presentes y futuras,
consideraremos el desarrollo de la política de medio ambiente como una
de nuestras tareas esenciales y, por lo tanto, consideraciones
medioambientales estarán presentes en la puesta en práctica de todas
nuestras políticas sectoriales.
1.2. Entendemos que la solución a los problemas medioambientales
globales sólo pueden alcanzarse mediante una jerarquía coordinada de
acciones a todos los niveles. De acuerdo con el principio "piensa
globalmente y actúa localmente", los gobiernos regionales se comprometen
a aportar soluciones a escala regional.
1.3. Creemos firmemente que, como "autoridades competentes", de acuerdo
con nuestros diferentes niveles competenciales, debemos implicarnos en
el proceso de diseño y aplicación de la política ambiental europea.
1.4. Las regiones de la Unión Europea intentaremos crear estructuras
abiertas en nuestras políticas y, también, respecto a su aplicación y
control. Consideraremos el principio de prevención como un principio de
guía de todas nuestras acciones. También creemos que debemos establecer
estructuras abiertas en nuestras regiones para posibilitar la
participación activa en el desarrollo y la aceptación de la política
ambiental.
2. Objetivos de la Política de Medio Ambiente
2.1. Nosotras, las regiones de Europa, reconocemos como el objetivo
fundamental de nuestras políticas de medio ambiente la conservación,
protección y mejora de la calidad del medio vital -aire, agua, suelo- y
la biodiversidad, lo cual contribuye, al mismo tiempo, a un desarrollo
económico y social sostenible.
2.2. Estamos convencidas de los ciudadanos de todas las regiones de
Europa tienen los mismos derechos a la protección del medio ambiente.
Sin embargo comprendemos que alcanzar estos niveles de protección será
más difícil en unas regiones que en otras y, por lo tanto, estas
divergencias regionales deberían ser tenidas en cuenta en la formulación
de las políticas medioambientales, tanto a nivel estatal como
comunitario.
2.3. Somos conscientes de que tenemos la importante responsabilidad de
contribuir a la reorientación ecológica de la economía. Con este fin,
utilizaremos todas las herramientas en nuestras manos para contribuir en
la dirección de una economía moderna que respete los ciclos naturales
de la energía y los recursos.
3. Instrumentos de la Política de Medio Ambiente.
3.1. Para obtener los objetivos mencionados, nosotras, las regiones de
la Unión Europea, utilizaremos todos los instrumentos en nuestras manos,
como:
- Legislación.
- Ordenación del territorio.
- Coordinación de las políticas públicas.
- Política fiscal y financiera.
- Sistemas de información.
- Instrumento de mercado.
- Educación y formación.
4. Incorporación de Consideraciones Medioambientales en todas las Políticas.
4.1. Nosotras, las regiones de la Unión Europea, creemos que la
incorporación de consideraciones ambientales en la formulación y la
aplicación de nuestras diferentes políticas es fundamental para avanzar
hacia el objetivo de desarrollo sostenible. Una más amplia protección
medioambiental será parte de todas nuestras áreas de competencia y todas
nuestras acciones, y ello debe ser así porque la política de medio
ambiente se enfrenta con una tarea multidimensional que debe tener en
cuenta todos los sectores: energía, transportes, industria y comercio,
agricultura, silvicultura, turismo y ordenación del territorio.
4.2. Para dar ejemplo a seguir por otros agentes económicos, nos
comprometemos a actuar de acuerdo con estas orientaciones en la gestión
de nuestras propias organizaciones y a tenerlas presentes cuando
contratemos servicios de otras organizaciones. En particular, nos
proponemos como objetivos la minimización del impacto ambiental de las
operaciones realizadas o promovidas por nuestras administraciones.
4.3. Creemos que el comercio y la industria deben contribuir a minimizar
los problemas medioambientales. Es por ello que nos comprometemos a
fomentar la participación de las empresas en el sistema comunitario de
eco-gestión y eco-auditoría así como la introducción de la contabilidad
ecológica y el análisis de ciclo de vida de los productos.
4.4. Estamos convencidas de que es necesario un cambio hacia formas de
transporte más respetuosas con el medio ambiente y, en consecuencia, a
emprender acciones de apoyo al logro de ese objetivo y, en especial, a
los sistemas integrados de transporte.
4.5. Creemos que el uso racional de la energía es un importante criterio
de progreso hacia el desarrollo sostenible. Fomentaremos las
actuaciones que se dirijan al ahorro del uso de fuentes de energía no
renovables, incrementando la eficacia de la conversión de energías
primarias en energía aplicada y aumentando la utilización de fuentes de
energía renovables.
4.6. Creemos, también, que el uso racional del agua mediante una gestión
responsable que garantice su calidad y proteja los ecosistemas es un
factor básico para avanzar hacia el desarrollo sostenible y evitar la
desertización en ciertas áreas de Europa. Deben realizarse esfuerzos
para favorecer la planificación, el ahorro, la utilización eficiente y
la reutilización de los recursos hídricos.
4.7. Fomentaremos la utilización de las prácticas agrícolas
tradicionales que sean compatibles con la conservación de los espacios
naturales y, en cualquier caso, la adopción general por los agricultores
de medidas más estrictas de protección del medio ambiente.
4.8. Estamos convencidas de que los bosques son un recurso de gran
importancia y, por lo tanto, emprendemos acciones para fomentar que
todas las partes implicadas desarrollen y pongan en práctica estrategias
forestales regionales que tengan en cuenta las diferentes necesidades
de las regiones, a fin de mantener una gestión sostenible de este
recurso.
4.9. Creemos que el turismo es un sector económico con una gran
importancia presente y futura. Por lo tanto, nos comprometemos a
utilizar los instrumentos en nuestras manos para hacer compatible su
desarrollo con la conservación de los valores naturales y la calidad del
medio ambiente.
Consideramos que las políticas de planificación territorial y de
urbanismo deben tener en cuenta el principio de proximidad tendentes a
la aplicación del concepto de sostenibilidad.
5. Disposiciones Finales
5.1. La presente Carta, redactada en las lenguas alemana, española,
francesa, inglesa e italiana, y traducida a los otros idiomas oficiales
de los Estados miembros de la Unión Europea, será depositada en los
archivos de la Conselleria de Medio Ambiente de la Generalidad
Valenciana, que remitirá copia a cada uno de los gobiernos de las
regiones de la Unión Europea.
5.2. Se anima a todas las regiones de la Unión Europea a remitir su
adhesión a la región depositaria, la cual, en el momento en el que
constate que 50 regiones que representen al menos la mayoría de los
Estados miembros de la Unión Europea se han adherido a la presente
Carta, remitirá a su vez y en nombre de las regiones europeas, copia de
la misma a las instituciones de la Unión Europea con competencias en
materia de medio ambiente, especialmente al Comité de las Regiones, para
que igualmente la reconozca como propia.
5.3. La presente Carta se concluye por un periodo de tiempo ilimitado
pero podrá ser objeto de revisión en las siguientes Conferencias de
Ministros y Responsables Políticos de la Regiones de la Unión Europea
que con periodicidad bianual se convoquen.
Acordada en Valencia, el 21 de noviembre de 1995
(*) Término incluido solo en la versión española de la Carta, por motivos constitucionales.